El mecánico que reparó el auto de Haim Weizmann sigue en actividad

11/Feb/2014

Aurora

El mecánico que reparó el auto de Haim Weizmann sigue en actividad

Jacob Hillely, de 87 años, leyenda del automovilismo israelíJacob Hilelly es considerado uno de los “patriarcas” de la mecánica automotriz de Israel. Hilelly, 87 años, casado, tres hijos y seis nietos, continúa trabajando como si los años no pasaran, en la misma actividad en la que se inició cuando tenía apenas 13 años.
Nació en Hebrón poco antes de la matanza de judíos de 1929; su familia se salvó en forma milagrosa y pasó a residir en Hedera. Como no le gustaba la escuela comenzó a trabajar reparando bicicletas y luego motonetas. En el Ejército, durante la Guerra de Independencia sirvió como mecánico de motos bajo las órdenes del joven oficial Ariel Sharón, aunque ya antes había participado en actividades de defensa con grupos que resistían acciones del Ejército Británico.
Después de la fundación del Estado trabajó cerca de diez años como mecánico en MEMSI (Automóvil Club) en la ruta entre Tel Aviv y Jerusalén. Para Jankele (como me llaman mis amigos) “no existe un automóvil que no puedo reparar”.
En 1952, estando en funciones en la carretera, vio a la distancia un auto negro de gran tamaño, detenido en la banquina. Al acercarse comprendió que se trataba del famoso vehículo Lincoln en el que viajaba habitualmente el Presidente Haim Weizmann. En ese momento estaba su esposa. El solucionó el desperfecto y el coche siguió su viaje. Hace poco tiempo fue invitado al Instituto Weizmann donde conservan el vehículo y se saco fotos con él. “Por supuesto que viajé hasta Rehovot en mi motoneta de los años 50”, destaca.
Después de ser propietario de un servicio de auxilio automotriz, Hillely, participó en el primer curso de responsables de seguridad de vehículos, tarea que desempeña hasta el día de hoy. Paralelamente abrió su propio taller de reparaciones en el que trabajó por años. Desde comienzos de la década del 70 comenzó a comprar y reconstruir autos antiguos. El primero fue un Hillman de 1937 y luego un Ford Prefect de 1939. Ahora tiene varios de estos autos antiguos: Ford Anglia de 1957 (con el que aparece en la foto), Dauphine 1957, Renault 10 y Renaut 8. Además es propietario de una moto inglesa BSA de 1942 y una Vespa de 1963, ambas del modelo “sidecar”, con asiento al costado
Con el Ford Anglia ya viajó varias veces a Eilat, destaca sonriente. Es que si algo se descompone en el camino, Jacob Hillely lleva los repuestos y sabe cómo solucionar el problema.
Aunque suene extraño, continúa trabajando como encargado de seguridad. “Hace unos días me llamaron para ofrecerme un nuevo cargo”, afirma.
Cuando le preguntamos en qué se diferencian los autos antiguos de los modernos, responde: “Los antiguos eran sencillos, no tenían componentes electrónicos. Podíamos encontrar rápidamente el desperfecto y repararlo. En cambio los de ahora por la electrónica compleja no se pueden reparar sin tener la computadora correspondiente. Además, el mecánico ya no arregla nada, solamente reemplaza una pieza por otra.”
Este incansable joven también tiene tiempo para tareas voluntarias en la sala de niños del Hospital Beit Lewenstein y en la institución «Issie Shapiro» que se ocupa de niños minusválidos.